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Wolf Blass Eaglehawk Shiraz

La historia vinícola australiana es tan antigua como la historia escrita del país, ya que fue el propio capitán Cook- quien reclamó el continente australiano para la corona británica en 1770-, el que llevó en su barco las primeras cepas, junto a otras muchas variedades agrícolas y botánicas. El cultivo de la vid se extendió de forma organizada desde 1788, con cepas traídas por la primera flota de colonizadores (first fleet) que arribara a Botany Bay, en lo que hoy es Sydney.....

Saber más sobre la vitivinicultura en Australia



Wolf Blass
Wolf Blass

La bodega australiana más premiada de la Historia.
Vinos en Catalogo: 8

Barramundi
Barramundi

Barramundi es una bodega joven, desenfadada y orgullosa de crear vinos fáciles de beber, con mucha fruta y aptos para todo tipo de consumidor.
Vinos en Catalogo: 2


Vitivinicultura en Australia

La historia vinícola australiana es tan antigua como la historia escrita del país, ya que fue el propio capitán Cook- quien reclamó el continente australiano para la corona británica en 1770-, el que llevó en su barco las primeras cepas, junto a otras muchas variedades agrícolas y botánicas. El cultivo de la vid se extendió de forma organizada desde 1788, con cepas traídas por la primera flota de colonizadores (first fleet) que arribara a Botany Bay, en lo que hoy es Sydney.

Viñedos australianos El viñedo australiano tiene un denominador común en las variedades de uva cultivadas. En la práctica totalidad del país se cultivan uvas tintas de Syrah, Cabernet Sauvignon, Pinot Noir y Merlot, siendo muy frecuentes también la Cabernet Franc y la Garnacha, así como la Malbec y la Zinfandel. En cuanto a las uvas blancas, son principalmente de las variedades Chardonnay, Semillon y Riesling, aunque también están muy implantadas la Gewürztraminer y la Sauvignon Blanc y, señalemos como dato curioso la presencia de varietales de origen hispano como las Verdejo, Moscatel y Macabeo.

Esto último se debe a la influencia de algunos personajes singulares como fue John Macarthur, que llegó a ser Gobernador de Nueva Gales del Sur brevemente, tras la llamada "rebelión del ron", y que manifestó un inusitado interés por lo hispano, introduciendo en el desarrollo económico australiano, elementos como la oveja merina, base de la industria lanera, o camellos traídos de las Islas Canarias, que permitieron cruzar el desierto interior del país a las caravanas de mercancías, y también algunas cepas como las ya mencionadas, que permitieron emular en Australia vinos de consumo habitual en el mundo anglosajón como el Jerez o el Oporto.

Pronto los colonos encontraron parajes idóneos para el cultivo de la vid, dando lugar al surgimiento de diferentes zonas vinícolas. Veamos cuáles son las principales:

  • Hunter Valley (la ribera del río Hunter), situada al norte de Sydney en el estado de Nueva Gales del Sur. Aquí comenzaron a plantarse las variedades antes mencionadas y que han passado a ser la base de la producción vinícola en Australia. Encontraremos vinos tintos de uva Syrah y Cabernet Sauvignon, y blancos de Semillon y Chardonnay. En las zonas altas del Hunter, también se consiguen vinos de calidad con Pinot Noir y Merlot. Son famosos sus vinos blancos de vendimia tardía, así como meritorios vinos de Riesling y Gewürztraminer introducidos por los colonos alemanes en el siglo XIX.
  • Mudgee (al noroeste de Sydney). Aquí se elaboran grandes tintos, especialmente de uva Syrah, y blancos, de Semillon y Riesling, con énfasis en la elaboración de vinos monovarietales, huyendo de las mezclas tan extensamente realizadas en otras zonas (Shiraz/Cabernet, Semillon/Chardonnay, etc.).
  • Griffith, próxima a Victoria, junto al río Murrumbidgee, es conocida principalmente por los vinos dulces, hijos de la botritis (al estilo de los Sauternes bordeleses), además de producir vinos de otras variedades habituales en Australia ya mencionadas.
  • Yarra Valley, en el estado de Victoria, se considera heredera de la tradición borgoñona, consiguiendo chardonnays de larga maduración en el estilo de los Chablis, y también Pinot Noir de calidad contrastada.

Otras zonas productoras famosas de este estado de Victoria son las de Geelong, al oeste de Melbourne, famosa por sus suelos de origen volcánico que proporcionan una interesante acidez a sus vinos, especialmente a los blancos Riesling y Sauvignon Blanc; la zona de Goulburn Valley, al norte del estado, conocida por sus Sauvignon Blanc fermentados en barrica, y la de Great Western, donde se elaboran los vinos espumosos con "methode champenoise" más conocidos del país. En todas se elaboran vinos de las varietales más populares de Australia, cada una aportando las peculiaridades de su terruño y su clima. En el oeste de Australia, próximas a Perth, y en la isla de Tasmania, hay zonas productoras que progresan en la calidad de producción.

Vendimia En South Australia, cerca de la ciudad de Adelaide, se encuentra, sin duda, la región de mayor trascendencia y calidad del panorama vinícola australiano. Las zonas más famosas son las de Barossa Valley y Clare Valley, al norte de Adelaide, con tintos carnosos con mucho cuerpo, en "coupages" típicos del Medoc, además de aromáticos blancos Riesling, Chardonnay y Semillon. El clima "mediterráneo" de la zona ayuda a elaborar vinos de mucho grado, y blancos secos longevos.

Últimamente, Coonawarra se está convirtiendo en la zona de referencia en Australia, ayuda por su clima continental de crudos inviernos y calurosos veranos, y sus suelos de tierras rojas sobre fondo calizo. Estas características dan lugar a tintos potentes y estructurados, sobre todo de Cabernet Sauvignon y de Syrah. Southern Wales, junto a las colinas de Adelaide, también destaca por la calidad de sus vinos, siempre basados en las variedades de más arraigo en Australia: Syrah, Cabernet Sauvignon, Merlot y Pinot Noir en los tintos, y Chardonnay, Semillon y Riesling para los blancos, aunque no falten otras variedades e incluso vinos generosos al estilo de los Oportos o los vinos de Jerez.

La bondad del clima meridional australiano, su larga tradición vinícola importada por los colonos europeos y su interés por el desarrollo de nuevas técnicas de vinificación, han conseguido hacer de Australia una verdadera potencia mundial en la elaboración de vinos. Sus tintos Syrah y Cabernet Sauvignon, y los blancos de Chardonnay y Semillon, especialmente, han captado el interés del buen aficionado en todo el mundo, por su potencia aromática y frutal. Una sólida base para el espectacular éxito de ventas que cosecha en cuantos mercados compite.